MEJORES PALABRAS PARA VENEZUELA y AMÉRICA LATINA

NERIO ENRIQUE ROMERO |  EL UNIVERSAL, versión digital

Caracas, sábado 18 de junio de 2011

Nuestra convivencia social se encuentra bajo la influencia distorsionadora y enervante de palabras que se han incrustado en las expresiones de comunicadores, políticos y ciudadanos. Dos de ellas particularmente negativas son a nuestro juicio las palabras “Lucha” y “Reivindicaciones”. Creo que en vez de ellas, deberíamos decir:

1) TRABAJO en vez de “Lucha”: Trabajo tiene una connotación constructiva, invita al esfuerzo, responsabilidad y unidad de todos. “Lucha” indica confrontación. Hasta respondemos al saludo con un: “Aquí, en la lucha”. Eso suena a frustración, como si estuviéramos siempre frente a alguien a quien tenemos que arrancarle lo que necesitamos o queremos. Hoy será el Gobierno, mañana el empresario, el profesor, o hasta el vecino. El término “lucha” sostiene latente la idea de que hay un enemigo, visible o invisible, allí afuera en algún lugar, que no nos permite alcanzar nuestras metas, o satisfacer nuestros intereses y necesidades. Así, mentalmente nuestro éxito deja de depender de nosotros (de nuestras ideas, dedicación y trabajo) y depende de ese “enemigo externo” al que hay que enfrentar. ¿No es llamativo que la mayoría de nuestros políticos se autocalifiquen como “luchadores sociales”? Se explican estos hechos, claro está, porque vivimos desde hace más de 50 años en un país rentista petrolero, con una piñata a la que hay que ir a buscar “la parte de uno”. Y eso en nuestro sistema social y político actual requiere más de la “lucha” que del “trabajo”. Antes era contra el Gobierno, ahora, en estos últimos 12 años, han venido envenenando nuestras almas con la idea de que es contra “los ricos” ¡Unos contra otros! Esto hay que superarlo, y en el plano del discurso, podríamos ayudar rescatando la palabra trabajo. Sugiero decir 10 veces “trabajo” por cada vez que digamos “lucha”. Para conseguir lo que necesitamos o anhelamos deberíamos recurrir más al trabajo que a la lucha. No es una propuesta comeflor, que ignore la confrontación entre intereses que siempre existirá en la humanidad, y para la cual necesitamos cultivar la asertividad, la firmeza y la comunicación. No podemos seguir en esta actitud de “luchador-víctima” que ya da pena y es ineficaz a mediano o largo plazo.

2) INTERESES, en vez de “Reivindicaciones”: El significado general de la palabra interés es el de “conveniencia o beneficio en el orden moral o material”. Cosa natural entonces que todos tengamos intereses: trabajadores, empresarios, agricultores y ganaderos, indígenas, estudiantes, etc. Articulándolos a todos (no avasallándolos) debe estar el interés común. Nosotros hemos estigmatizado la palabra “interés”, quizá porque una de sus acepciones la relaciona con el lucro, el cual también es legítimo. Necesitamos que todos los sectores expresen y defiendan asertivamente sus intereses, sin descalificar a priori los de otros. El Estado debería facilitar la articulación y conciliación entre intereses diversos, a través de la ley, los gobiernos, y los tribunales en caso de necesidad. ¡Aceptemos entonces nuestro derecho a tener intereses! En cambio, “Reivindicación” tiene una acepción que de entrada plantea conflicto: “reclamación de una cosa que pertenece a uno pero está en manos de otro”. Connota la idea de revancha, de arrancar a otro “esa cosa que algún día nos quitó”. Es la actitud del “quién se ha llevado mi queso”. Con ella, los venezolanos abandonamos la condición de ciudadanos asertivos para asumir la de víctimas de “alguien”: antes el Estado, y ahora se agregan, a través del discurso disolvente y demagógico, “los ricos”. A menudo, “ese alguien” es imaginario. Todo un caldo de cultivo para el caudillismo populista que se presenta como vengador. Propongo: usemos la palabra intereses, y expresémoslos de manera firme y asertiva.

¿Propuesta comeflor? No, sólo procurar que el discurso y la comunicación dejen de centrarse en el binomio “víctima-victimario” para pasar a ser interacción entre ciudadanos asertivos aunque existan (como siempre será) intereses contrarios. Será más eficiente.

Médico y profesor universitario
romeronerio@hotmail.com
Twitter: @romeronerio

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Acerca de derechodepalabra

Nerio Enrique Romero González: Médico de familia y profesor universitario. Aficionado al estudio de la historia, incursionando en ese campo, investigando y publicando
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