RASPACUPOS EXPIATORIOS

NERIO ENRIQUE ROMERO |  EL UNIVERSAL (Versión digital) Caracas, jueves 30 de enero de 2014 http://www.eluniversal.com/opinion/140130/raspacupos-expiatorios
Publicado también en Código Venezuela, 30-1-2014 http://www.codigovenezuela.com/2014/01/opinion/nerio-romero/raspacupos-expiatorios-por-romeronerio

No califico como raspacupos, señor ministro. Las contadas veces que he usado los cupos de Cadivi ha sido para pagar gastos de viaje o adquirir por Internet bienes que hemos necesitado en la familia. Ni escribo hoy para justificar el uso irregular de tarjetas de crédito para hacerse de dólares baratos, actividad que su gobierno ha agregado a la extensísima lista de figuras delictivas que parece complacerse en abultar. Pero le confieso que uno llega a sentirse solidario con ese grupo de personas que ustedes han llegado a definir como delincuentes, porque entre las justificaciones que han esgrimido para devaluar nuestra moneda y limitar aún más los cupos en divisas que los ciudadanos podemos usar fuera de nuestro país, ha llegado usted al desesperado despropósito de acusarlos del inmenso desequilibrio macroeconómico al que han llevado a Venezuela los delirios ideológicos, la ineptitud y la corrupción del actual gobierno. Del cual usted forma parte hace muchos años, por cierto.

Aunque la opacidad del manejo del dinero público y las divisas internacionales, y la abigarrada nube de cifras millonarias que resbalan por su boca cuando habla del tema crean una desesperante oscuridad acerca de lo que en teoría nos pertenece a todos, hay algunos datos gruesos que no se nos escapan, cualquiera de los cuales da al traste de inmediato con su temeraria, y considero malintencionada, acusación. Me permito recordarle algunos.

Por ejemplo, si damos por cierto lo dicho por una antigua ministra (destituida por cierto a los pocos días) de que en el 2012 ese engendro revolucionario llamado Cadivi aprobó cerca de 20.000 millones de dólares a empresas de maletín, cuya lista el gobierno se obstina en ocultar, a cualquiera se le ocurre una simple operación aritmética: asumiendo que según voceros oficiales el ahorro de divisas derivado del recorte punitivo de los cupos de viajeros, remesas familiares y compras electrónicas será de alrededor de 1.580 millones de dólares, eso representa apenas un 7% del total asignado un año antes a las fulanas empresas fantasmas. Llama la atención que usted no se refiera casi a dichas empresas, y se empeñe en hacer pagar moralmente los platos rotos a los llamados raspacupos. La verdad, señor ministro, es que las restricciones a las que usted somete a viajeros, remesantes y compradores por Internet honestos (que también hay muchos) no alcanzan a tapar ni mínimamente el hueco que a las reservas de divisas les ocasiona la corrupción oficial.

Otro ejemplo en números redondos (para dummies, pues): los 100.000 barriles de petróleo que envía usted diariamente a Cuba valen 10 millones de dólares, que al cabo de un año representan 3.650 millones. Si aceptáramos que sea verdad que Cuba paga la mitad al contado (lo cual parece que nadie en su gobierno se atreve a asegurar con recibos en la mano) entonces la mitad que queda al fiado es de 1.825 millones de dólares al año. Un cifra superior a la que usted le va a privar este año a viajeros, remesantes y compradores por Internet venezolanos. No necesitamos sumar lo que se financia a través de Petrocaribe, ni investigar si pagan o no la mitad que están supuestos a pagar de contado, para darnos cuenta de dónde está el problema que usted pretende ocultar acusando a los raspacupos. “Si no rebajamos el cupo de viajeros, no podemos traer comida” ha llegado a decir usted. Se pasó, señor ministro.

Estos son dos ejemplos que sólo usamos por su valor demostrativo (hay muchos más) pero que a fin de cuentas no explican la porción más significativa de la escasez de divisas que a usted y a su gobierno les lleva a aplicar la tijera en la parte más delgada de la cuerda: el ciudadano común y corriente. Supongo que usted sabe (y parece condenado a callarlo para siempre) que esa escasez se deriva principalmente del elevado ritmo de importaciones que los delirios ideológicos de su gobierno han desencadenado, al destruir el aparato productivo nacional y ponernos a comprar en el exterior hasta el jabón de baño. Todo lo cual configura una situación de lesa patria, por la cual en algún momento habrá que responder cuando se aflojen los tornillos que mantienen soldados a sus sillas burocráticas a usted y a un grupito más. Tenga la seguridad de que eso sucederá, hasta por meras razones físicas. Señor ministro, presidente o vicepresidente (a usted no encuentra uno cómo llamarle): la simplista táctica del yo no fui tiene sus días contados, a pesar de que por ahora siga usted administrando el petróleo que es de todos.

Médico y profesor universitario

romeronerio@gmail.com

Blog: derechodepalabra@wordpress.com

Twitter: @romeronerio

Anuncios

Acerca de derechodepalabra

Nerio Enrique Romero González: Médico de familia y profesor universitario. Aficionado al estudio de la historia, incursionando en ese campo, investigando y publicando
Esta entrada fue publicada en Política y sociedad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s